jueves, 21 de febrero de 2013

nuevos materiales para tratar el tema de juventud y redes sociales




Las etapas para la educación en Internet
Los expertos dividen la educación para el uso correcto y seguro de Internet en tres etapas: la primera se dirige a los niños de 4 a 7 años, periodo en el que inician su contacto con la tecnología; la segunda comprende a los niños de 8 a 12 años, lapso en que se descubre que la conexión a Internet está en cualquier lugar; y la tercera incluye a los jóvenes de 13 años o mayores, quienes ya socializan y establecen relaciones mediante Internet.
Niños de 4 a 7 años
En esta primera etapa de enseñanza para navegar por Internet, los padres deben enseñarles a los niños páginas Web apropiadas para su edad, además de propiciar la comunicación sobre los sitios que visitan.
No se recomienda que se permita que los niños de esta edad naveguen solos en Internet, y si lo hacen es mejor que naveguen por sitios seleccionados y supervisados por los padres.
Consejos
  • Dedicarle el mayor tiempo posible cuando esté utilizando el ordenador.
  • Utilizar experiencias que vivan en el momento para enseñarles las reglas que tienen que conocer sobre este tema, así como el comportamiento adecuado que se espera de ellos.
  • Involucrarse con el trabajo que realizan, por ejemplo imprimir los dibujos que hayan hecho o algo que hayan investigado, para reforzar los usos adecuados que están realizando.
  • Consultar con los maestros qué uso le están dando en el colegio al ordenador y a Internet y coordinar las acciones que se realizan en casa con las que hacen en el colegio.
  • Es recomendable que se comparta con ellos una dirección de correo electrónico.
Niños de 8 a 12 años
En la segunda etapa de enseñanza, de los 8 a los 12 años, los niños requieren especial atención porque, a diferencia de los primeros con quienes se puede vigilar su navegación en casa, ellos usan Internet con tecnologías inalámbricas como Wifi en máquinas de juegos, casas de amigos, vecinos o desde cualquier lugar y aprenden a comunicarse con extraños y personas cuya identidad desconocen”.
En este ciclo, la tecnología tiene un impacto muy fuerte, pues implica muchos peligros y riesgos. Es el momento en el que los padres deben hablar con sus hijos y darles consejos sobre cómo protegerse a sí mismos, inducirlos a no dar información ni datos personales por Internet, tampoco revelar sus contraseñas a sus amigos, ya que cualquier persona puede verlos. Además, hay que enseñarles a reflexionar acerca de lo que hacen antes de que lo lleven a cabo en Internet.


Consejos
  • Establecer reglas claras para Internet así como las consecuencias si no las obedecen. Los niños de estas edades requieren límites y marcos de referencia, por lo que es recomendable establecer un horario para la utilización de Internet.
  • Hablar con ellos sobre el comportamiento específico que tienen que tener en Internet, podría ser de utilidad hacer analogías de su comportamiento en la calle o con sus compañeros con el comportamiento que deben tener en Internet.
Jóvenes a partir de los 13 años
La última etapa de la educación para Internet comprende a los jóvenes a partir de los 13 años hasta la edad adulta. Internet les brinda a los jóvenes enormes posibilidades de entretenimiento, información y comunicación. Son ingeniosos exploradores y buscadores de información y de nuevas aplicaciones en Internet para entablar “relaciones de amistad” a través de los Chat, correos electrónicos y distintos foros. Hay que destacar que junto con el aumento de su curiosidad, capacidad y libertad viene un número mayor de maneras en las que pueden entrar en contacto con material indecente e indeseable para ellos Con ellos se debe hacer hincapié en el cuidado de su reputación: “todo lo que se hace e informa mediante registros o formularios se captura en dispositivos digitales”.
En este sentido, los jóvenes deben entender que todo lo que hay en Internet estará siempre disponible para cualquiera, o sea, lo realizado hoy, puede tener repercusiones en un futuro. Los jóvenes tienen la responsabilidad de mantener una reputación, y aunque a esa edad es difícil comprenderlo, dado que no se piensa en su importancia, los padres deben hacer entender a los adolescentes que su reputación es un valor personal con posibilidades de verse afectado por un mal uso de estas tecnologías.
Consejos
  • Los niños en esta etapa es más probable que naveguen ellos solos en la red. Es importante dejar claras las reglas, los límites y los horarios de uso.
  • Se debe acordar con ellos el tiempo que le dedicarán, ya que normalmente los niños pierden fácilmente la noción del tiempo, así como todas las reglas que se establezcan. Esto es importante porque es necesario que hagan suyos los límites.
  • Se debe prestar atención a los juegos que están utilizando o bajando de Internet. Hay algunos que son muy violentos y que sus contenidos no son aptos para su edad.
Hablar con los hijos, mantener abierto el canal de comunicación para conocer su opinión sobre los fenómenos que está presenciando en Internet.

 Consejos y métodos para proteger a los menores de Internet
Internet es un buen lugar para que los niños y jóvenes aprendan, se entretengan, charlen con amigos o simplemente se relajen y exploren. Pero al igual que en el mundo real, la red puede ser peligrosa como ya hemos visto anteriormente. Antes de dejar que un menor se conecte sin supervisión, se debe establecer un conjunto de reglas que todos puedan aceptar.
La mejor manera de prevenir situaciones de riesgo y ayudar a los menores y alumnos a navegar con seguridad es:
  • Hacerlos conscientes de los beneficios y riesgos de Internet.
  • Educarlos para que sepan navegar de manera responsable.
  • Proporcionarles estrategias para que puedan protegerse mientras navegan.
A continuación numeramos algunos consejos generales que pueden ser muy útiles:
1. Familiarizarse con Internet
Para poder ayudar a nuestros hijos a navegar por Internet de manera segura, es mejor que aprendamos o mejoremos nuestros conocimientos de Internet. No hay que pretender ser un experto, basta con navegar un poco. Incluso, si saben más que nosotros podemos pedirles que nos enseñen a manejarlo.
Para aprender a usar Internet hay ayuntamientos, bibliotecas públicas, centros cívicos y asociaciones que ofrecen cursillos gratuitos o a precios muy económicos. También podemos ponernos en contacto con la asociación de padres y madres del centro educativo de nuestros hijos y organizar cursos para adultos.
2. Hablar abiertamente con los menores y adolescentes sobre el uso de Internet
Es necesario mantener una buena comunicación con nuestros hijos e intentar que nos informen siempre que vean algo que no les guste o les haga sentir incómodos.
Si nuestros alumnos o nuestros hijos nos explican que se han encontrado con algún internauta o con algo que les ha molestado, o se han saltado las reglas, es mejor no culparlos sino ayudarlos a evitar problemas en el futuro. Hay que recordar que según cómo reaccionemos, los niños nos tendrán o no bastante confianza y recurrirán a nosotros la próxima vez que se encuentren con algún problema.
Nuestra mejor estrategia es trabajar con ellos, de manera que pueda aprender de lo que ha pasado, adquirir unos hábitos de seguridad, y saber cómo protegerse por sí mismos. Establecer una atmósfera de confianza por lo que se refiere al uso de la red, nos ayudará a prevenir situaciones de riesgo.
3. Navegar juntos
Otro buen método de prevención contra los posibles riesgos de Internet, especialmente con los más pequeños, puede ser acostumbrarnos a navegar juntos con los niños y hacer de Internet una actividad lúdica y familiar. Los ordenadores pueden ofrecer uno de los mejores y más divertidos viajes que grandes y pequeños podemos compartir. Mientras nos conectamos juntos, no debemos preocuparnos si vemos que los menores tienen más facilidad para usar el ordenador que nosotros. Podemos dejarlos que dirijan las sesiones, pedirles que nos enseñen, hacer todas las preguntas necesarias; eso puede ser de gran ayuda para su autoestima.
Al mismo tiempo, nosotros podemos enseñarles a navegar de forma segura y facilitarles los recursos para que sepan utilizar Internet responsablemente. Por ejemplo, podemos comentar con ellos la diferencia entre publicidad y contenido educativo o de ocio y mostrarles ejemplos de cada cosa.
4. Informarse sobre los instrumentos de control
Existen varios programas informáticos que permiten a los adultos controlar el uso que los menores hacen de Internet. Los instrumentos más habituales son los filtros, que limitan el acceso a contenidos nocivos. Es importante que conozcamos la existencia de estos instrumentos de control para que podamos considerar libremente la posibilidad de instalar alguno en el ordenador de casa.
También es recomendable hablar con el proveedor de servicios de Internet que hemos contratado y preguntarle si ofrece algún servicio especial de acceso para menores.
5. Establecer reglas básicas de seguridad en el hogar
Debemos decidir con los niños y adolescentes unas reglas de seguridad para el uso de Internet. Estas normas sirven sencillamente para que los más jóvenes se lo puedan pasar bien y estén seguros mientras navegan.
Podemos acordar con los menores los lugares Web para visitar, el horario y tiempo de conexión más apropiado, etc.
A fin de que las reglas sean más efectivas, deberán ser fruto de la comunicación con ellos, de un acuerdo. Podemos colgarlas en un lugar visible y respetarlas todos por igual.
6. Colocar el ordenador a la vista de todos
Mejor si colocamos el ordenador de casa en una sala común, a la vista de todo el mundo, en lugar de en la habitación de los niños. Esto nos ayudará a supervisar la navegación y poder dar un vistazo más a menudo a lo que hacen en Internet.
7. Enseñar a los menores a navegar con seguridad
Es conveniente que enseñemos a nuestros hijos a seguir estos consejos prácticos:
  • No facilitar nunca los datos personales (nombre completo, dirección, teléfono), ni información personal (escuela en la que estudian, lugar donde juega, etc.).
  • Enseñarles que la diferencia entre lo que está bien y lo que está mal, es la misma en Internet que en la vida real.
  • Asegurarse de que sepan respetar a los demás en línea, no sólo porque estén en un medio virtual pueden insultar, amenazar o calumniar.
  • Que nos presenten a sus “ciberamigos”, del mismo modo que nos presentan a los otros amigos. Y si quieren quedar con alguien que hayan conocido a través de Internet, deben hacerlo siempre acompañado de una persona adulta y en un lugar público.
  • Si hay algo que les resulta desagradable o les pone nerviosos, que lo comenten y que no dejen que les perjudique.
  • Si quieren comprar o hacer algo por Internet que pueda costar dinero a su familia, mejor que lo hagan siempre con el permiso y la ayuda de los padres.
8. Buscar lugares Web seguros
Específicamente para los más pequeños, sería necesario buscar lugares Web seguros, dirigidos a ellos, del mismo modo que buscamos libros, programas de TV o películas que les son apropiados.
En la página Web www.chaval.es (Web promovida por Red.es del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio) hay una muestra actualizada de páginas educativas y lúdicas dirigidas a los niños y niñas, en las cuales pueden navegar seguros y disfrutar de los beneficios de la red.
9. Investiga
Por defecto, los navegadores mantienen un registro de las páginas que se han visitado, si quieres ver en que sitios Web ha estado tu hijo, incluyendo las salas de Chat, los blogs, etc., puedes visualizar el archivo historial pulsando en el icono de la barra de herramientas del navegador.
10. Ante un posible problema, reaccionar a tiempo
En caso de encontrar pornografía infantil, material presuntamente ilegal o cualquier otro que consideréis que puede herir la sensibilidad de los niños o adolescentes, podemos hablar con ellos y denunciarlo a través de la página www.protegeles.com.
También se puede denunciar anónimamente a la línea directa de IQUA e-ODU (Oficina de Defensa del Usuario) a través del teléfono 901300400
Si piensas que tu hijo puede estar de alguna manera en peligro no dejes de contactar con las autoridades pertinentes.
Algo que puede ser muy útil para cerciorarse de que todos comprenden lo que deben y lo que no deben hacer cuando estén conectados a Internet, es redactar un acuerdo de conducta. A continuación mostramos un ejemplo de acuerdo, que se puede modificar para adaptarlo a la edad del menor o a las circunstancias personales, mostrándonos menos restrictivos, con un adolescente que con un niño más pequeño.
Una vez adaptado el acuerdo a tus necesidades, imprímelo, revísalo detenidamente con tu hijo y comenta con él las reglas. Luego ambos deberéis firmar el acuerdo y colocarlo cerca del ordenador, como recordatorio de reglamento de Internet.

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INFORMACIÓN

JEFATURA SUPERIOR DE MELILLA
   
                                      


  DELEGACIÓN DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y PROGRAMAS
  Alfonso Carlos Héctor de Paz

    SUBINSPECTOR


 C/ ACTOR TALLAVÍ, 3
 52001-MELILLA
TELÉFONO: 952.69.64.52
 
                                                                                       
CORREO ELECTRÓNICO:                                                                                                                              

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ahectorde@policia.es



 

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